Tumo

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LA CREACIÓN DEL CUERPO DE LUZ EN EL BUDISMO


Tumo

Por: Sambhu

 

 

Indice:

Tumo: Calor psíquico

Los cinco ejercicios preliminares

Las tres prácticas fundamentales

 • La aplicación práctica


Las Tres Prácticas Fundamentales


a) Producción del Calor Psíquico

i. El Arte de Manejar el Cuerpo

El arte de manejar el cuerpo, tal y como ya ha sido explicado anteriormente, es como sigue: coloca tu cuerpo en la postura buda o postura de loto (padmasana). También puedes colocar el cuerpo en la postura de medio loto o en la postura siddha o del triángulo (siddhasana).


ii. El Arte de la Respiración Calmada y Forzada

- Respiración Calmada
El arte de la respiración calma se divide en dos partes: los nueve resoplidos y las cuatro respiraciones combinadas.
Los nueve resoplidos son:
1. Tres suaves respiraciones mientras la cabeza se va girando lentamente de derecha a izquierda a través de la fosa nasal derecha.
2. Tres suaves respiraciones mientras la cabeza se va girando lentamente de izquierda a derecha a través de la fosa nasal izquierda.
3. Tres suaves respiraciones mirando directamente hacia adelante a través de ambas fosas nasales.
4. Tres respiraciones más fuertes mientras la cabeza se va girando lentamente de derecha a izquierda a través de la fosa nasal derecha.
5. Tres respiraciones más fuertes mientras la cabeza se va girando
lentamente de izquierda a derecha a través de la fosa nasal izquierda.
6. Tres respiraciones más fuertes mirando directamente hacia adelante a través de ambas fosas nasales.
7. Tres respiraciones aun más fuertes mientras la cabeza se va girando lentamente de derecha a izquierda a través de la fosa nasal derecha.
8. Tres respiraciones aun más fuertes mientras la cabeza se va girando lentamente de izquierda a derecha a través de la fosa nasal izquierda.
9. Tres respiraciones aun más fuertes mirando directamente hacia adelante a través de ambas fosas nasales.
Las cuatro respiraciones combinadas son:
1. Inspirar por ambas fosas nasales
2. Llenar con el aire inspirado hasta el fondo mismo de los pulmones y luego contraer el diafragma de modo que se levante el tórax.
3. Una vez que los pulmones estén llenos, efectúa muy cortas inhalaciones hasta que ambos pulmones estén lo más llenos posibles. Esto se llama igualación.
4. Posteriormente lanza el aire hacia afuera, a través de ambas fosas nasales, suavemente al comienzo y al final y con gran fuerza en medio de la exhalación.

- Respiración Forzada
Consiste en hacer la respiración completa y profunda, inhalando y exhalando energéticamente el aire de modo que los pulmones se llenen y vacíen completamente en cada respiración.


iii. El Arte de las Imágenes Mentales Meditativas

- Calor Psíquico Externo
Debes imaginar tu cuerpo, exteriormente, como si fueras una hermosa deidad de color rojo brillante, tan refulgente como el resplandor de un rubí, e internamente por completo vacío, transparente y radiante como una envoltura vacía; vacío incluso hasta las puntas de los dedos, como una vacía tienda de seda roja. Posteriormente imagina que el aire atmosférico es una fabrica de energía de donde se extrae el calor-psíquico.

- Calor Psíquico Interno
Después de hacer el ejercicio anterior debes visualizar en medio de tu cuerpo vacío al nervio-medio psíquico. Visualízalo de color rojo y hueco, transparentemente brillante, recto desde el perineo (muladhara chakra) hasta la coronilla (Apertura de Brahman). Debes visualizar también, a la derecha e izquierda del nervio-medio psíquico (susumna), los dos senderos-nerviosos psíquicos (ida y pingala) que van desde las fosas nasales hasta la base de la espina dorsal. Estos dos senderos-nerviosos psíquicos, como ya ha sido explicado anteriormente, suben en espiral desde la base del tronco o sosten-radical (muladhara-chakra), cruzándose en cada centro-nervioso psíquico (chakra), hasta la base del cráneo. Desde ahí, ida sube rodeando el lado derecho de la cabeza y pingala asciende por el lado izquierdo, hasta el entrecejo (ajña-chakra); entonces ida sale por la fosa nasal izquierda y pingala por la derecha. Visualiza la terminal inferior de estos dos senderos-nerviosos psíquicos como entrando en la terminal inferior del nervio-medio psíquico.
Visualiza también, los dos senderos-nerviosos psíquicos uniéndose al nervio-medio psíquico en la coronilla o Apertura del Brahman (sahasrara chakra) y, junto a estos tres, imagina treinta y dos nervios-psíquicos subsidiarios que se irradian hacia abajo. Luego imagina dieciséis nervios-psíquicos subsidiarios que se irradian hacia arriba desde el centro-nervioso psíquico de la garganta (visuddha chakra). Luego ocho que se irradian hacia abajo desde el centro-nervioso psíquico del corazón (anahata chakra). Luego sesenta y cuatro que se irradian hacia arriba desde el centro-nervioso psíquico del ombligo (manipura chakra). Cada grupo de nervios-psíquicos subsidiarios debe imaginarse conectados con el centro-nervioso psíquico correspondiente, con el nervio-medio psíquico y con los dos senderos-nerviosos psíquicos.

- Calor Psíquico Secreto
Primer ejercicio:
Después de hacer el ejercicio anterior visualiza el punto en el que los dos senderos-nerviosos psíquicos derecho e izquierdo (ida y pingala) se encuentran con el nervio-medio psíquico (susumna), en la base del tronco, cuatro dedos debajo del ombligo (muladhara chakra). Debes imaginar este lugar con las siguientes características: color marrón rojizo, caliente al tacto, ondulante y emitiendo la vibración sonora tzzz.
Luego imagina que, mientras inhalas por la nariz, la energía o fuerza-vital desciende por los dos senderos-nerviosos psíquicos hasta la base del tronco o sosten-raíz (muladhara chakra). Siente que la energía expande los dos senderos-nerviosos psíquicos y que, al llegar abajo, la energía penetra en el sosten-raíz (muladhara chakra) iluminándolo de color rojo brillante. Luego imagina que, mientras exhalas por la nariz, la energía penetra en el nervio-medio psíquico y asciende por él, pero ahora en una corriente de color azul.

Segundo ejercicio:

Después de hacer el ejercicio anterior visualiza el punto en el que los dos senderos-nerviosos psíquicos derecho e izquierdo (ida y pingala) se encuentran con el nervio-medio psíquico (susumna), en la base del tronco, cuatro dedos debajo del ombligo (muladhara chakra). Debes imaginar en este lugar una llama de fuego, de una pulgada de largo, aguzadísima y con las siguientes características: recta y perpendicular, apuntando hacia la coronilla, brillantez transparente, de color rojo y vacía, es decir, etérea.

Luego imagina que, mientras inhalas por la nariz, la energía desciende por los dos senderos-nerviosos psíquicos hasta la base del tronco o sosten-raíz (muladhara chakra). Siente que la energía expande los dos senderos-nerviosos psíquicos y que, al llegar abajo, la energía penetra en el sosten-raíz (muladhara chakra) iluminando la llama de fuego. Luego imagina que, mientras exhalas por la nariz, la llama de fuego se eleva una pulgada; y que, al cabo de diez respiraciones completas la llama de fuego alcanza el centro- nervioso psíquico del ombligo, llenándolo completamente.
Luego imagina que, con diez respiraciones más, el fuego se reparte por la parte inferior del cuerpo, desde la cintura hasta la punta de los pies.
Luego imagina que, con diez respiraciones más, el fuego se eleva hasta alcanzar el centro-nervioso psíquico del corazón, llenándolo completamente.
Luego imagina que, con diez respiraciones más, el fuego se eleva hasta alcanzar el centro-nervioso psíquico de la garganta, llenándolo completamente.
Luego imagina que, con diez respiraciones más, el fuego se eleva hasta alcanzar el centro-nervioso psíquico de la coronilla, llenándolo completamente.
Posteriormente, invierte el proceso descrito anteriormente. Es decir, imagina que, con cada inhalación el fuego desciende gradualmente; con las primeras diez inhalaciones el fuego desciende llenando toda la cabeza.
Luego imagina que, con diez respiraciones más, el fuego desciende hasta alcanzar el centro-nervioso psíquico de la garganta, llenándolo completamente.
Luego imagina que, con diez respiraciones más, el fuego desciende hasta alcanzar el centro-nervioso psíquico de corazón, llenándolo completamente.
Luego imagina que, con diez respiraciones más, el fuego desciende hasta alcanzar el centro-nervioso psíquico del ombligo, llenándolo completamente.
Finalmente imagina que, con diez respiraciones más, el fuego se reparte llenando todo el cuerpo hasta la punta de los dedos de las manos y los pies.
Al principio ha de repetirse el ejercicio anterior seis veces durante el día, siempre y cuando el organismo tolere el aporte extra de energía. Esto resulta particularmente importante de comprender. Posteriormente, debe reducirse gradualmente la práctica del ejercicio durante el día, pero aumentando proporcionalmente la duración del proceso de la respiración. Es decir, aumentando el lapso de tiempo de cada inhalación y de cada exhalación.


b) Experiencias del Calor Psíquico

i. Experiencias Normales
Texto original:
1. “Reteniendo (o almacenando) en los centros-nerviosos psíquicos la fuerza vital, se produce, al principio, algo afín al calor;
2. En segundo lugar, se experimenta dicha;
3. En tercer lugar, la mente asume se estado natural; Luego cesa automáticamente la formación de pensamientos;
4. Y se ven fenómenos, parecidos al humo, espejismo, luciérnagas, y algo que asemeja la luz del amanecer, y algo que asemeja un cielo sin nubes”.

Explicación:
1. Conforme el proceso avanza debido a la práctica de las técnicas explicadas anteriormente, se acumula la fuerza-vital o calor-psíquico (prana) en los centros-nerviosos psíquicos (chakras).
Luego, conforme la mente del practicante se va tranquilizando debido a la meditación, el calor-psíquico se tranquiliza también dentro del organismo, asumiendo ambos, mente y calor-psíquico, su condición natural de inmovilidad y produciendo calor.
Lo anterior provoca, que todos los nervios-psíquicos del cuerpo (nadis) se abran, permitiendo que el calor-psíquico conduzca al fluido-generativo o potencial energético thig-le dentro de ellos. Esto puede producir dolor en los nervios-psíquicos y dolor seminal. Luego es posible experimentar sufrimiento psicológico debido a que el potencial energético tig-le “purga” la mente de impurezas. Todo esto se conoce como “tiempo de dolor” o “tiempo de calor”.
2. Una vez que los nervios-psíquicos de todo el organismo han sido regenerados, debido al proceso que han llevado a cabo el calor-psíquico y el fluido-generativo o potencial energético thig-le, uno experimenta innumerables condiciones de dicha. Esto se llama “tiempo de dicha” o “segunda etapa”.
Luego la mente, poniéndose a tono con la dicha interna, experimenta júbilo en la contemplación de la naturaleza externa. Esto se llama “experimentación de la dicha”.
3. Conforme el proceso avanza, la corriente incesante de pensamientos en la mente es neutralizada y la mente se sumerge en la silencio, alcanzando su estado o condición natural; el estado del verdadero morar en la inmovilidad de la mente u “océano sin olas”: el tranquilo estado del samadhi. Esto se llama “tercera etapa”, un estado de perfecta contemplación.
4. El estado de inmovilidad mental así realizado, no es un estado exento de todas las experiencias sensibles y del mundo exterior percibido por los sentidos. Más bien, el mundo exterior es contemplado desde un estado de perfecta inmovilidad o silencio mental y que, en ocasiones, puede verse matizado súper normalmente con fenómenos como de humo, espejismo, luciérnagas, luz morteina, como iluminado por una lámpara, o el titilar del crepúsculo, o un cielo sin nubes, y otros.
Durante esta etapa de la transmutación del fluido-generativo o seminal, el practicante no ha de ignorar ninguno de los signos anteriores y que pueden presentarse fenómenicamente durante el proceso, no con la intención de experimentarlos, sino más bien para que en caso de que se presenten esté al tanto de su existencia.

ii. Experiencias Supernormales
Las experiencias supernormales se dividen en dos: los cinco signos y las ocho virtudes.

Los cinco signos:
Conforme el fluido-generativo o seminal asciende por el nervio-medio psíquico (susunma) se convierte en la fuerza ígnea que desata o despierta los centros-nerviosos psíquicos (chakras). En virtud de este desatado de los centros-nerviosos psíquicos, aparecen los cinco signos súper normales: La llamarada, la luna, el sol, saturno y el relámpago.

La llamarada aparecerá como resplandor amarillo; la luna como resplandor blanco; el sol como resplandor rojo; saturno como resplandor azul; y el relámpago como resplandor dorado.

Dentro de cada uno de estos resplandores, a su vez, el propio cuerpo será rodeado por un halo.
El relámpago, como resplandor rosado, surge del flujo y transmutación del fluido-generativo o potencial energético thig-le. Los otros resplandores se relacionan con el despertar de los cuatro centros-nerviosos psíquicos: el del ombligo, el del corazón, el de la garganta y el de la coronilla.

Las ocho virtudes:
Las ocho virtudes son facultades psíquicos sobrenaturales (siddhi): 1. Fuerza supernormal; 2. Juventud perenne; 3. La transmutación de la materia; 4. Levitación (y la capacidad de atravesar el aire con la velocidad de una flecha dentro del cuerpo carnal, o con la velocidad del pensamiento en el cuerpo “astral” o sutil; 5. La capacidad de atravesar el éter, y traspasar cualquier cuerpo o sustancia material sólida en el cuerpo “astral”; 6. El propio cuerpo se torna transparente y no emite sombra; 7. La burda materia del cuerpo se purifica, y el propio cuerpo se transmuta en un cuerpo de resplandores multicolores como los de un arco iris y se torna invisible a los demás; 8. Se cierran a los estímulos externos las “nueve puertas del cuerpo”: ojos, oídos, fosas nasales, boca, ano y órgano de generación, provocando la ininterrumpida corriente del samadhi, llamada “estado extático de quietud”.


c) Calor-psíquico Trascendental

En la medida en que la fuerza-vital o calor-psíquico (prana) desciende por los dos senderos-nervisoso psíquicos (ida y pingala), y penetra en el nervio-medio psíquico (susumna), gradualmente se realiza el estado de la mente primordial e inmaculada que, inseparable del vacío y de la beatitud inextinguible, produce la liberación.

El fluido-generativo o potencial energético thig-le, al desplazarse hacia arriba a través de los centros-nerviosos psíquicos los despierta a la actividad, y la extremidad superior del nervio-medio psíquico se pone en avasallante vibración. Y de esa manera se produce la invisible protuberancia psíquica en la coronilla.

Cuando la protuberancia se llena de la fuerza-vital del transmutado fluido-generativo o seminal, uno alcanza al gracia trascendental del estado búdico.

Simultáneamente con esta realización, el fluido-blanco sale con intensidad de la base del órgano generativo y fluye hacia la coronilla y la penetra por completo; y el fluido-rojo sale con intensidad de la coronilla y fluye hacia abajo hasta que penetra todo el cuerpo, incluso hasta la punta de los dedos de los pies.

 

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