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El shikantazá, o sea la permanencia en un
estado de lúcida
atención sostenida, sin contenido mental ni
orientación a un objeto,
es la forma mas alta y pura de zazén,
el zazén que han practicado todos los budas
del pasado”.
Dogen Zenjí |
TÉCNICA PRELIMINAR: SU-SOKU-KAN
• Conteo de la respiración
Es recomendable hacer este tipo de meditación zen (zazen)
sentado en posición de meditación y mirando hacia la
pared, cortina o algo parecido.
No te sientes demasiado lejos de la pared ni
demasiado cerca; la distancia ideal es entre 70 cms.
y un metro. Manten los ojos abiertos y la boca
cerrada.
La punta de la lengua debe tocar ligeramente la
parte delantera del papadar. Sólo hay que bajar la
mirada sin enfocarla en nada en particular. No
obstante, si lo prefieres puedes hacer el ejercicio
con los párpados cerrados pero teniendo cuidado de
no dormirte, de no caer en estado de ensoñación. La
columna vertebral debe mantenerse recta en todo
momento. Que nada oprima el cuerpo. Evita meditar
inmediatamente después de haber comido.
Otra posiblidad es sentarse a meditar, no contra la
pared sino en cualquier lugar. Si este es el caso
uno simplemente baja la mirada sin enfocarla en nada
en particular, aproximadamente a medio metro de
distancia.
Ahora tranquiliza tu respiración, que se mantenga
calmada y rítmica. Centra entonces tu atención en el
labio superior, inmediatamente debajo de las
ventanas de la nariz. Este es el punto en que debes
mantener tu atención durante el ejercicio y
limitarte a observar de cerca la sensación del aire
que entra y sale. Empieza entonces a contar
mentalmente tus exhalaciones durante aproximadamente
cinco minutos. Cuenta solamente uno en la exhalación
de modo que una respiración completa (inhalación y
exhalación) sea uno. Cuenta empezando con el uno,
dos... hasta diez. Entonces regresa a uno contando
nuevamente hasta diez y así sucesivamente (contar
del uno al diez te llevara aproximadamente un
minuto). Si pierdes la cuenta, regresa al uno. Es
así de simple.
El valor de este ejercicio es que excluye todo
razonamiento y la mente discriminativa se acalla, de
modo que las olas del pensamiento se aquietan y se
logra la concentración gradual de la mente en un
solo punto.
Los pensamientos pasajeros que naturalmente fluctúan
en la mente no son en sí mismos un impedimento.
Debes comprender que, por más atentamente que
cuentes tus respiraciones, continuarás percibiendo
lo que está frente a tu línea de visión, puesto que
tus ojos están abiertos, y continuarás escuchando
los sonidos normales, puesto que tus oídos no están
tapados. Y ya que tu cerebro no está dormido,
pasarán por tu mente diversos pensamientos. Esto no
obstaculizará ni disminuirá la efectividad de tu
práctica, a menos que trates de controlarlos o
eliminarlos, o que fijes tu atención en ellos.
Resumiendo: Deja que los pensamientos casuales
surjan y se desvanezcan como sea, ni los consientas
ni los repeles, sino que concentra toda tu energía
en contar tus exhalaciones.
El ejercicio anterior debe practicarse hasta que el
discípulo pueda permanecer cinco minutos sin perder
la cuenta. Debe, entonces, aumentar el periodo de
práctica a diez minutos y permanecer en ella por
algún tiempo. Más tarde debe aumentar nuevamente el
tiempo de práctica hasta quince minutos. Tan pronto
pueda permanecer quince minutos sin perder la cuenta
puede pasar al siguiente ejercicio.
• Atención a la respiración
En esta segunda etapa debes permanecer atento a tu
respiración completa (inhalación y exhalación)
limitándote a observar de cerca la sensación del
aire que entra y sale, fijándote exclusivamente en
el labio superior, inmediatamente debajo de las
ventanas de la nariz. Este ejercicio es igual al
anterior con la diferencia de que en éste se dejan
de contar las exhalaciones y sólo permanecemos
atentos al entrar y salir del aliento; estamos
atentos a cada inhalación y a cada exhalación en
forma alerta y concentrada.
TÉCNICA AVANZADA: SHIKANTAZA
SHIKANTAZA
Shikantaza quiere decir <nada sino (shikan)
adecuadamente (ta) sentarse (za). Esto indica que
durante la meditación del shikantaza, la mente debe
mantenerse vigilante y alerta del cuerpo sentado en
meditación. Es decir, debes permanecer absolutamente
atento a tu cuerpo sentado únicamente.
La mente que no tiene el apoyo previo de haber
contado o seguido sus respiraciones, se distrae con
facilidad en este ejercicio. Es de suma importancia
que la mente tenga el temple correcto y no se sienta
apresurada; ha de estar sosegada y centrada con
firmeza, pero a la vez alerta, atenta. Así pues, es
un estado intensificado de atención concentrada,
donde uno no está tenso ni apresurado, y mucho menos
descuidado.
Este estado no se puede mantener por mucho tiempo;
de hecho, no es prudente practicarlo durante más de
media hora seguida. Cuando se sienta uno demasiado
tiempo, la mente pierde vigor, el cuerpo se cansa y
los esfuerzos son menos provechosos que si uno
restringe su práctica a períodos de treinta minutos.
Si al terminar los treinta minutos se siente gran
motivación para continuar meditando, conviene
levantarse y caminar por unos cuantos minutos, al
tiempo que se cuentan las respiraciones tal y como
se ha explicado anteriormente. Después se continúa
la práctica.
Cuando empezamos a practicar este método de
concentración, la tensión es inevitable. Pero con el
tiempo este ejercicio tenso madura en un sentarse
relajado y totalmente atento, simultaneamente. Pero
ni por un instante pienses que esto puede lograrse
sin una práctica constante y dedicada.
EL MÁS PURO SHIKANTAZA
Permanencia en un estado de lúcida atención
sostenida, sin contenido mental ni orientación a un
objeto. Es la forma más alta y pura de zazén, el
zazén que han practicado todos los buda del pasado.
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