1. La evolución del ser humano y los continentes del mundo
De acuerdo al conocimiento iniciático, la conciencia ser humano evoluciona gradualmente en la tierra, pasando por siete etapas de desarrollo. Afirma que para desarrollar cada una de estas etapa es necesario un continente específico para iniciar y cristalizar cada una de ellas. Las cinco primeras etapas de desarrollo pertenecen a esfuerzos del pasado, mientras que la sexta etapa recién esta comenzando en América. La séptima etapa de desarrollo será llevada a cabo en un futuro distante.
2. El cambio del polo energético-espiritual de Asía a América.
El conocimiento iniciático afirma también, que por siglos el centro energético-espiritual activo de mayor importancia en el mundo estuvo situado en Asía, en la cordillera de los Himalayas, en el Tíbet. Se afirma que debido a cambios cíclicos naturales, a mediados del siglo XX este centro energético-espiritual de naturaleza masculina, entró en estado de letargo al tiempo que su contraparte, de naturaleza femenina, se activo en América, principalmente en México.
El proceso antes descrito, se asemeja al ciclo de alternancia de la respiración humana entre energía masculina y femenina, donde, una de las dos ventanas de la nariz, de naturaleza masculina, permanece más abierta que su contraparte, de naturaleza femenina, por algún tiempo, para luego alternar este proceso y abrirse gradualmente la de naturaleza femenina mientras que la otra, de naturaleza masculina, se cierra. Este proceso luego se repite una y otra vez en ambos sentidos, para garantizar una armonía en la absorción de energías masculinas y femeninas por parte del organismo y, en este caso, del planeta.
Es importante aclarar que mientras la evolución de la conciencia humana y el uso de los diversos continentes para lograrlo, es un proceso que ocupa muchas decenas de miles de años en cada continente para llevarse a cabo, la alternancia de la energía de masculina a femenina y viceversa en el planeta, es un proceso que ocupa períodos de tiempo mucho menores. Para dar una imagen simple al respecto, imaginemos que mientras un grupo de niños se encuentra cursando un año escolar (equivalente a la etapa de desarrollo en un continente por parte de la humanidad) la respiración de los niños alterna de femenina a masculina y viceversa, un gran número de veces (equivalente a la alternancia de la energía de masculina a femenina y viceversa en el planeta).
3. El corazón de América
La palabra Méxhico, actualmente escrita México, proviene de Metz (luna), xhi (ombligo) y co (lugar): “el lugar del ombligo de la luna”. Este nombre hace referencia, en un sentido restringido, al centro u ombligo del lago de la luna, lugar en donde se fundó la ciudad de México Tenochtitlan y, en un sentido amplio, al continente América de naturaleza femenina (luna) y a un lugar centrar dentro de él: México (ombligo).
4. El corazón del corazón de América
Dentro del corazón de América, situado en México, existe un hermoso valle conocido por sus habitantes originales como Cuetlaxcoápan, que significa “lugar donde las víboras cambian de piel”, un hermoso símbolo de cambio y renovación. |
La suprema importancia de este valle de Puebla y Tlaxcala, corazón del corazón de América, se hace evidente, debido a que en él, se asentaron la principal ciudad sagrada del mundo prehispánico y la principal ciudad santa del virreinato de la Nueva España: Tollan-Cholollan o Ciudad de Cholula (lugar donde dio su enseñanza Ce Acatl Topiltzin Quetzalcoatl, considerado el cuarto de una serie de encarnaciones divinas (avatares) de raza indígena que de modo cíclico se manifestaron en México y zonas vecinas, desde hace al menos cinco mil doscientos años) y la Ciudad de los Ángeles o Puebla de los Ángeles.
El primer templo, en la infraestructura de la gran pirámide de la Ciudad de Cholula, se erigió en honor a Itzpapálotl, la Mariposa de Obsidiana, símbolo de la Madre o aspecto femenino de la divinidad. De igual manera, la iglesia principal de la Ciudad de Puebla de los Ángeles del virreinato de lo Nueva España, arquetipo cristiano de la Nueva Jerusalén Celestial, fue dedicada a la Madre de Dios o Inmaculada Concepción, símbolo de la Madre o aspecto femenino de la divinidad.
5. Gestación de Misticosofía
Fue en la Ciudad de Puebla de los Ángeles, México, donde Misticosofía vio progresivamente la luz en concordancia con el período de gestación del calendario maya. Fue ahí donde, en 1991, tres mujeres solicitaron recibir la enseñanza que conduce al despertar de la conciencia espiritual, e iniciaron de manera causal lo que con el tiempo culminaría en la síntesis y fusión del Sendero Espiritual de acuerdo con las principales tradiciones espirituales del mundo: Misticosofía.
Misticosofía, respondiendo a las necesidades de la nueva conciencia de unidad que se encuentra en vías de desarrollo en América, podría definirse como “la síntesis y fusión del Sendero Espiritual de acuerdo con las principales tradiciones espirituales y místicas del mundo, que debe recorrer el ser humano desde su estado de conciencia actual, hasta la iluminación espiritual o unicidad con el Absoluto”.
Las pláticas y las prácticas iniciaron formalmente en marzo de 1991. El grupo estaba formado por seis o siete interesadas y las reuniones tenían lugar los lunes a las 6 de la tarde. Debido al incremento en el número de estudiantes en 1994 se tomó la decisión de rentar un salón en un hotel de la ciudad, para estar en capacidad de recibir a los estudiantes que crecía rápidamente en número. Inicialmente se llevaba a cabo una sola reunión los martes por la tarde. Con el tiempo los grupos crecieron hasta que hubo necesidad de tener que recibir dos grupos por la mañana y dos por la tarde los días lunes, martes y miércoles. En 1997, Sambhu consideró que el ciclo en el hotel (7 años desde el inicio de las clases) había terminado y cerro formalmente los grupos, retirándose a meditar junto con un pequeño grupo de estudiantes cercanos, al “jardín”.
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