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Místicos del
Siglo XV d.C.
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“Lo que Ramdas quiere de usted a cambio de la
visión de Dios,
es su mente. Abandone su mente y usted verá a Dios
cara a cara”.
“Todos somos Dios. Él juega el juego universal,
tomando diferentes
máscaras y aparentamos ser lo que Él no es. Todos
somos Él.
No olvidemos esta verdad. De la dualidad, ustedes
pasan a la no-dualidad.
Ramdas alcanzó este estado de unión con Dios.
Al recordar Su nombre, cantándolo, todas las
impurezas de su espíritu
fueron eliminadas y tuvo la experiencia de que
él y Dios eran uno. Más allá de las dualidades reina
la unidad pura”.
Swami Ramdas
Siglo XX d.C. |
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KABIR |
Kabir nació en 1440 y murió en 1518. Fue un gran
poeta y místico hindú que vivió en la India
septentrional después de la penetración del Islam, en
una época en que hindúes y musulmanes procuraban una
aproximación entre sus respectivas fes religiosas y
prácticas espirituales. Los padres adoptivos de
Kabir eran tejedores pobres de Benares. Durante su
vida compuso una serie de canciones, compiladas por
uno de sus discípulos con el título de Bijak
(Simiente) que, hasta hoy en día pueden oírse, tanto
en labios de musulmanes como de hindúes.
El modelo de Kabir fue Ramananda, un santo hindú del
siglo XIII que revivió la senda devocional en la
India del norte, en aquellos días. Como la mayoría
de los místicos, Kabir hubo de pasar por etapas de
oscuridad y angustia anímicas antes de alcanzar la
iluminación. Su modo no convencional de hablar
abiertamente de Dios y su crítica a la
superficialidad de los dignatarios religiosos le
atrajeron la ira de éstos, de modo que tuvo que
abandonar Benares. Desde entonces anduvo con sus
seguidores, de lugar en lugar, cantando y alabando a
Dios.
Dios era para Kabir el supremo espíritu que
compenetra el universo, que es connatural a todo
ente, pero a la vez trasciende toda forma. También,
como los místicos del medioevo occidental, veía en
Dios al eterno amado del alma, al cual sólo puede
conocerse por medio del amor puro. Recomendó a sus
discípulos el vegetarianismo, evitar cualquier forma
de intoxicantes, e hizo énfasis en la meditación,
los mantrams y en llevar una vida simple y ascética.
Según se afirma, después de su muerte, hindúes y
musulmanes disputaron sus restos y discutieron sobre
el modo en que debía ser su sepelio. Pero al
levantar el sudario, el cuerpo de Kabir había
desaparecido, quedando, en su lugar, sólo flores.
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