Una metáfora sobre el
despertar espiritual y sobre la creación de una
sociedad de seres humanos espiritualmente
despiertos.
Leamos la siguiente metáfora
sobre el despertar espiritual, que puede aplicarse
tanto a un individuo aislado como a la totalidad de
la humanidad en su conjunto:
“Imagina a un familiar
tuyo, por ejemplo un hermano, que duerme
profundamente en su cama y cae presa de una
pesadilla espantosa que lo llena de miedo, de
sufrimiento, de inquietud y espanto. En el sueño ve
una enorme fiera: un tigre que lo asecha
peligrosamente. Imagina entonces que, en un momento
determinado, tú entras en la habitación y él, entre
sueño, te suplica ayuda. Te pide que vayas a la
cocina y que traigas un cuchillo o cualquier otra
arma para ayudarlo a luchar contra el tigre. Te
encuentras en un dilema. En medio de la confusión y
los gritos de tu hermano, piensas, ¿qué debo hacer?,
¿debo ir por el cuchillo y ayudarlo a luchar contra
un tigre imaginario o solo debo despertarlo de su
sueño? Tu hermano, que percibe al tigre como
absolutamente real, te sigue pidiendo ayuda. Te pide
que corras por el arma. Te dice que no hay tiempo
que perder. Es tan persistente en sus súplicas que
podrías incluso sentirte tentado a correr por el
cuchillo y empezar a luchar. Pero, en un momento
dado, en medio del alboroto y de las suplicas de tu
hermano, finalmente llega la claridad. Comprendes
que ayudarlo a luchar contra un tigre imaginario no
solo prolongaría su propia pesadilla sino que tú, al
hacer esto, gradualmente caerías presa de su propio
sueño y empezarías a percibir al tigre como si fuera
real. En realidad, ¡solo tienes que despertarlo! Con
esto pondrías fin a su sufrimiento. Con esto
terminaría el pesar. Entonces, decididamente lo
sacudes con fuerza... pero no despierta. Se
encuentra tan absorto en su sueño, que solo busca
ponerse a salvo del amenazador tigre. Pero tú,
decidido, lo sacudes una vez más, y otra vez, y otra
vez, y cuantas veces sea necesario, hasta que,
finalmente, lo despiertas del sueño. La pesadilla,
entonces, se disuelve de inmediato, tal y como una
bocanada de humo lo hace en la atmósfera. Tu hermano
y tú se abrazan llenos de alegría y felicidad. La
pesadilla, finalmente, ha terminado.”
La humanidad actual, en momentos de tantos cambios,
dificultades y sufrimientos, se asemeja al hermano
de la metáfora que sueña con el tigre. Como vimos,
resulta evidente que es inútil meterse dentro del
sueño para luchar contra un tigre imaginario, por
más real que aparezca ante los ojos del que sueña.
La única solución verdadera es despertar al soñador,
pues es él mismo el creador de la pesadilla que
sueña.
Ahora bien, la humanidad en el presente se encuentra
tan absorta en la pesadilla que sueña, que resulta
improcedente buscar despertarla espiritualmente de
un momento a otro. Simplemente no despertaría. Tal y
como el soñador de nuestra metáfora, en las primeras
ocasiones en que se le busco despertar, no lo hizo,
pues solo permanecía ocupado en escapar del tigre
que lo perseguía. ¿Qué hacer entonces? Pues bien, lo
que procede en este caso es, un cambio de sueño. Un
cambio de sueño, desde una pesadilla espantosa
basada en el miedo, en el egoísmo y en el desinterés
de unos a otros (Era Oscura), hacia un sueño
apacible y tranquilo, basado en el amor y en la
fraternidad y en el cual el soñador se encuentre en
mejor posición para ser despertado (Era de Oro).
Este cambio de sueño es, precisamente, la
manifestación de la nueva Era de Oro por venir.
¿Qué significa este cambio de sueño y como lograrlo?
Siguiendo la metáfora anterior diríamos que al
soñador del tigre, si no ha despertado después de
haber realizado varios intentos para despertarlo, se
le empieza a susurrar al oído un nuevo sueño. Se le
empieza a decir que él, en realidad, ya ha salido de
la habitación a donde se encuentra el amenazador
tigres (Era Oscura) y que ahora se encuentra en un
hermoso jardín bañado por el sol del mediodía,
adonde los pájaros cantan y las mariposas
revolotean, adonde las flores de hermosos colores
emiten sus fragancias y adonde el sonido del agua de
una fuente cercana es apacible y tranquilizador (Era
de Oro). Tan pronto como el soñador empieza a
escuchar el nuevo sueño empezará a reproducirlo y a
vivirlo más y más, mientras que el anterior y
aterrador sueño del tigre se desvanecerá
gradualmente en la medida que el nuevo ocupe su
lugar. Este nuevo sueño del que hablo es la nueva
Era de Oro por venir y se relaciona con la creación
de una sociedad de seres humanos espiritualmente
despiertos. Una sociedad que funcionaría no solo
para lograr una convivencia armónica y fraterna en
el mundo sino, a su vez, como un puente para que
cada uno de sus integrantes, finalmente, logre
trascender el Reino Humano de evolución para
ingresar en el Reino Sobrehumano de evolución,
culminando así el
despertar espiritual o ascensión colectiva
de la humanidad.