La iluminación
espiritual final es la suprema culminación del Sendero
Espiritual en donde el ser humano, aún saliendo del estado
de éxtasis místico, mantiene la conciencia de ser uno con el
Absoluto, es decir, el Uno sin segundo.
Este es el último peldaño de la escala de
regreso al Absoluto, donde el ser humano se
fusiona indisolublemente con la divinidad.