El "hombre despierto" es aquel que permanece
siempre como un testigo atento y vigilante,
no sólo del mundo que lo rodea, sino de sí
mismo también: de su cuerpo, sensaciones,
emociones y pensamientos. Esta actitud
provoca que nunca se olvide de sí,
experimentando esto como un despertar:
cuando el ser humano permanece alerta de sí
mismo, se da cuenta de que es y está, de que
existe, característica principal del "hombre
despierto".("conciencia del ser").
El trayecto desde "hombre dormido" hasta el
"hombre despierto", usualmente pasa por tres
peldaños.
En el primer peldaño y
como resultado de conocer la enseñanza y
haber practicado las técnicas que conducen
al despertar, el ser humano irrumpe
ocasionalmente en el estado "hombre
despierto" para, momentos después, volver
nuevamente a su estado habitual de sueño
psíquico... (1ra iniciación*)
En el segundo peldaño y como resultado de
una prolongada práctica de las técnicas que
conducen al despertar, el ser humano puede
permanecer como "hombre despierto" una parte
importante del día, pero no sin dificultad.
(2da iniciación)
En el tercer peldaño el proceso culmina y el
ser humano vive ahora permanentemente y sin
dificultad como "hombre despierto",
convirtiéndose éste en su nuevo estado de
conciencia. (3ra iniciación)