Las personas
normales a las cuales nos referimos aquí
como "hombre dormido", emprenden prolongadas
divagaciones mentales en su vida cotidiana.
La actividad mental sin ningún rumbo ni meta
específica se suele llamar en psicología
"pensamiento no dirigido, flujo de
conciencia o conciencia normal en estado de
vigilia".
A parte del pensamiento no dirigido existe
el "pensamiento dirigido". Este se orienta
hacia una meta determinada y esta vinculado
con una situación o problema específico.
Tanto el pensamiento no dirigido como el
pensamiento dirigido, son los responsables
de que el ser humano viva como "hombre
dormido".
La característica
principal, del "hombre dormido" es que la
persona que se encuentra en este estado, no
se da cuenta de que es y está mientras lo
experimenta, no se da cuenta de que existe
mientras vive, piensa y actúa. Esta es la
razón por lo cual se le conoce también como
un estado de sueño psíquico, del cual el
hombre puede despertar.
Otro nombre para referirse al sueño psíquico
es el de mente mariposa, por que tal y como
la mariposa vuela de flor en flor sin
detenerse jamás, el pensamiento del "hombre
dormido" vuela de tema en tema, sin
detenerse nunca.
Cuando el ser humano despierta, tal y como a
continuación se explica, el pensamiento no
dirigido desaparece para siempre de su vida,
pero no el pensamiento dirigido que puede
utilizarlo cuando así lo necesite.