EL DESPERTAR DE LA CONCIENCIA ESPIRITUAL
(10 FIGURAS DEL TORO)
Zen
El zen explica en una serie de diez dibujos de un toro y su
boyero (ju-gyu-zu), las etapas o niveles que debe ir
alcanzando el practicante en su camino al nirvana. El toro,
es equiparado en los dibujos (y en los comentarios anexos) a
la mente espiritualmente despierta o mente búdica y, el
boyero, al buscador espiritual. Estos diez dibujos son:
Más sobre el Despertar de la Conciencia Espiritual en el
Zen:
1. BÚSQUEDA DEL TORO.
Este primer dibujo es de importancia capital, pues
indica que si el hombre no busca por sí mismo el
despertar, resulta inútil tratar de conducirlo hacia él.
2. PERCEPCIÓN DE LAS HUELLAS
El comentario para este dibujo indica que los sutras
(textos que contienen las palabras de Buda), las
enseñanzas de los maestros del pasado y las del maestro
particular del estudiante, resultan imprescindibles para
que el buscador “encuentre las huellas del toro”.
3. PERCEPCIÓN DEL TORO
Este dibujo muestra el primer momento en el cual el
peregrino espiritual (boyero) despierta a la mente
búdica (primer asomo del toro).
4. CAPTURA DEL TORO El comentario para este dibujo indica que el
practicante de zen puede permanecer ahora despierto en
la mente búdica (atrapó al toro), pero no
permanentemente. En este periodo, la práctica intensiva
del zazen (meditación zen) resulta absolutamente
indispensable.
5. DOMA DEL TORO Este dibujo muestra que ahora el hombre, por fin, se
encuentra permanentemente despierto en la mente búdica.
6. RETORNO A CASA CABALGÁNDOLO Este dibujo y su comentario implican que el hombre
ahora no sólo permanece permanentemente despierto en la
mente búdica, sino que lo logra con absoluta
naturalidad. Es decir, por fin “la lucha ha terminado”.
7. EL TORO SE OLVIDA, SÓLO QUEDA EL BOYERO
Este dibujo y su comentario alcaran que cuando el
practicante de zen ha despertado cabalmente a la mente
búdica, esta ya no es una meta por alcanzar (el toro se
olvida); ahora, simplemente permanece viviendo despierto
en la mente búdica, sabiendo que lo está (sólo queda el
boyero).
8. OLVIDO DEL TORO Y BOYERO
Este dibujo y su comentario implican que la sensación
“yo estoy despierto en la mente búdica” se desvanece
para dar paso a “despierto” (buddheidad); de ahí el
título del dibujo: “olvido del toro y boyero”. Es decir,
que en este nivel de logro, el practicante de zen se
funde en la unidad, en el vacío del ser.
9. RETORNO AL ORIGEN
Este dibujo y su comentario implican que cuando el
practicante de zen llega a este nivel, realiza
existencialmente en la experiencia consciente la
presencia efectiva de la perfección original. Esta
perfección original u origen es la identidad (calidad de
idéntico) del Absoluto y lo relativo, de la Trascedencia
y el universo manifiesto.
10. ENTRADA AL MERCADO CON ESPÍRITU CARITATIVO
Este último dibujo y su comentario implican que el
hombre profundamente iluminado, que ha retornado al
origen, regresa al mundo del hombre común (el mercado)
para guiarlo hacia el camino de buda.