EL DESPERTAR DE LA CONCIENCIA ESPIRITUAL
(EL LIBRO DE LA MORADA ESCONDIDA O LIBRO DE LOS MUERTOS)
Religión de Egipto
Traspasando el Portal
de la Iniciación
Todo el simbolismo relacionado con la iniciación en los
Misterios egipcios está relacionado con la trinidad formada
por Isis (Madre), Osiris (Padre) y Horus (Hijo): Isis,
representando el aspecto femenino de la divinidad, a la
Madre, conduce al iniciado hacia Horus, el Hijo, y éste, a
su vez, lo conduce de regreso a Osiris, el Padre, en la
morada celestial.
Horus simboliza el espíritu o chispa divina (el Hijo) dentro
del iniciado, que debe ser recuperado para ascender de
regreso a la Morada de Osiris (el Padre), en el gran sol
central o la Ciudad Solar de Ra (reino espiritual).
Más sobre el Despertar de la Conciencia Espiritual en
la Religión de Egipto:
Antes de que el iniciado pueda caminar por el sendero de la
luz ha de conseguir la victoria contra las impuras energías de
las tinieblas que existen en su interior. Los egipcios
representaron bajo la figura de la serpiente Apap a estas
energías oscuras.
Antes que nada, importa vencer a esta serpiente que simboliza
las impurezas y bajas pasiones dentro de iniciado.
Pero, ¿como vencer las impurezas y bajas pasiones que habitan
dentro de uno mismo? Mediante la observación o visión clara de
su interno el iniciado logra separar las tinieblas (impurezas y
bajas pasiones) de la luz (su espíritu o ser puro, el vigilante
inmutable que habita dentro de él). Cada vez de modo más
perfecto, logra identificares con el <Ser> que habita en su
interior. Por eso el texto afirma: <Ve a su padre Osiris (el
espíritu puro). Separa las tinieblas de su padre Osiris... Ha
taladrado el corazón de Set (el no-ser). Ha hecho las cosas para
su padre Osiris... Ha avanzado por su camino>.
Triunfo del iniciado
sobre las fuerzas adversas
Ahora el iniciado, como resultado de haber triunfado sobre las
fuerzas adversas, sobre las impurezas y bajas pasiones dentro de
sí mismo, despierta espiritualmente y permanece en un estado de
serenidad imperturbable. Su verdadero ser es finalmente
alcanzado.
Este principio espiritual, suma del alma (Ba:
pájaro-inteligencia) y del espíritu (Khon: luminoso), es el que
continuará viviendo eternamente en la Morada de Ra, cuando el
cuerpo físico y el doble (Kha) hayan muerto. Ahora se reconoce a
sí mismo como eterno soplo o chispa divina emanada del gran Sol
espiritual, con el cual es uno.
Ascensión del iniciado a
la Ciudad Solar
Vemos aquí al iniciado triunfante, aparece convertido en el
gavilán de Horus. Lleva consigo el látigo mágico, símbolo de su
poder sobre las fuerzas elementales. Ahora, simbólicamente, se a
transformado en gavilán para remontar su vuelo hacia Dios.
<Vuelo convertido en gran gavilán... Me remonto... Llego y soy
admitido entre los que son de esencia divina>.
Ahora han desaparecido para siempre las barreras que se
interponían entre él y el supremo fin de sus nobles deseos. Abre
inocente su alma hacia la divinidad con la confianza de un hijo,
digno de tal padre. Aparece ahora bajo la forma de una flor de
loto, símbolo del pleno despertar espiritual: <Yo soy un loto
puro, que surjo luminoso. Yo soy un loto puro que brotó en el
Campo del Sol>.