El calendario maya contempla dos ciclos de importancia capital: los Tikú y la Cuenta Larga (Oxlajuj Baktún). Los Tikú se dividen en dos periodos de tiempo: el Oxlajuj Tikú, un ciclo de trece períodos de 52 años cada uno (13 X 52 = 676) conocido como los Trece Cielos y el Bolom Tikú, un ciclo de nueve períodos de 52 años (9 X 52 = 468) conocido como los Nueve Inframundos (nueve infiernos).
El Oxlajuj Tikú es un ciclo positivo para la humanidad, mientras que el Bolom Tikú es un ciclo negativo. Este último período, conocido como el imperio de la oscuridad y el egoísmo, comenzó en 17 de agosto de 1519 y terminó el 16 de agosto de 1987. Del 17 de agosto de 1987 hasta el 16 de agosto de 1992 hubo un periodo de 5 años llamado de “encaje”. El 17 de agosto de 1992 comenzó el Oxlajuj Tikú, conocido como el imperio de la luz y el amor. Sin embargo, antes de que el imperio de la luz y el amor resplandezca totalmente, deben transcurrir dos periodos menores: uno de 9 años, llamado de “gestación” (equivalente a los 9 meses del embarazo del embrión humano), desde el 17 de agosto de 1992 hasta el 16 de agosto del 2001 y, uno de 13 años, llamado de “asentamiento y maduración” (equivalente a los primeros 13 años de vida de un ser humano y que se considera el tiempo necesario para que inicie su desarrollo individual), desde el 17 de agosto de 2001 hasta el 16 de agosto de 2014. Sólo a partir del 17 de agosto del 2014, de acuerdo con la tradición maya, el imperio de la luz y el amor resplandecerá totalmente.
El segundo gran ciclo maya, conocido como la Cuenta Larga, contempla periodos de duración de 5.200 años (en calendario maya o de 5.125 años en calendario gregoriano). El 20 de diciembre de 2.012 termina el quinto periodo de este ciclo, conocido como “quinto sol”, y el 21 de diciembre de 2012 inicia el siguiente ciclo o “sexto sol”, hecho que posibilita a los humanos la ascensión a un estado más espiritual de ser.