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DZOGCH’EN (Ati Yoga) Gran Perfección
La práctica del dzogch’en o atiyoga se agrupa en
tres cuerpos que enfatizan, de modo progresivo: la
contemplación y la no acción. Estos cuerpos son: 1.
Serie de la mente; 2. Serie de la expansión del
espacio primordial; y 3. Serie de la instrucción
secreta.
Esta triple división responde al contenido de
enseñanza que lleva por título Las tres iniciaciones
que aciertan en el punto esencial, de Garab Dorje,
el primer maestro budista de la tradición atiyoga, y
que dice así: “Primeramente, viene la introducción
directa a la verdadera naturaleza de la mente, que
es rigpa en sí (serie de la mente); a continuación,
no hay que albergar la más mínima duda acerca de su
significado (serie de la expansión del espacio
primordial); y, por último, se debe continuar en
dicho estado en todas circunstancias con una
confianza absoluta en la liberación (serie de la
instrucción secreta)”. En realidad, el principal
discípulo de Garab Dorje, Mañjushrimitra, fue quien
estableció la triple clasificación de las
instrucciones del atiyoga. Estas tres series de
enseñanza no mantienen una relación jerárquica entre
sí, sino sólo diferentes estilos de presentación de
una misma instrucción.
1. Serie de la mente
El objetivo de la serie de la mente es que el
meditante logre descubrir la verdadera naturaleza de
la mente, que es el rigpa en sí. Rigpa es un término
clave en las enseñanzas del dzogchen que se ha
definido como “la pura y total presencia cognitiva”,
la perfecta vigilancia del momento presente, de todo
o que sucede tanto dentro como fuera de nosotros
mismos. Rigpa es el estado de atención total o
alerta percepción de todos los fenómenos, tanto
internos (pensamientos, emociones, sensaciones e
imágenes) como externos (lo percibido a través de
los cinco sentidos) en el momento mismo del suceder.
Cuatro Yogas
a) El Primer Yoga: Quietud
El objetivo de este primer yoga implica la capacidad
de acceder a un estado de inmovilidad mental, a una
condición de profundo sosiego mental en la que
desaparecen casi por completo el flujo de
pensamientos y que puede conllevar sensaciones de
extremo gozo y dicha.
Para la práctica de este primer yoga, se recomienda
sentarse en postura de meditación y permitir que la
respiración fluya libremente, al tiempo que se
mantienen los párpados abiertos y los ojos mirando
al frente y ligeramente hacia arriba sin centrar el
foco visual.
Sobre este primer yoga puede leerse en un texto de
esta tradición: “Sin anticipar el futuro, sin seguir
el pasado, sin tratar de corregir o alterar el
presente, uno sólo tiene que descansar en la
conciencia ordinaria naturalmente libre de
conceptos”.
b) El Segundo Yoga: Movimiento
Dado que la función de la mente es conocer y
experimentar, no importa cuán profundo sea el estado
de inmovilidad mental alcanzado por la práctica de la
meditación del primer yoga, tarde o temprano se vera
asaltada la conciencia del meditante por un flujo de
pensamientos, emociones, sensaciones e imágenes.
Esto nos lleva al segundo yoga llamado “movimiento”.
En la práctica de este segundo yoga, no hay que
oponerse al movimiento de la mente ni tratar de
modificarlo en modo alguno, sino tan sólo prestar
una profunda atención al proceso de surgimiento,
permanencia y desaparición de los pensamientos,
emociones, sensaciones e imágenes que aparecen y
desaparecen como un flujo continuo en la esfera de
la conciencia. Uno debe permanecer en la vigilancia
y observación directa de todo el movimiento de la
mente, sin conceptualizar dicho proceso y sin perder
la atención del mismo en ninguna circunstancia.
c) El Tercer Yoga: No Dualidad
Cuando se contempla clara y profundamente dentro de
la esfera de la conciencia, se percibe que tanto el
estado de quietud mental como el de movimiento
mental son, no solo transitorios, sino también
inseparables del vigilante que los percibe y, por lo
tanto, una manifestación de su verdadera naturaleza
intrínseca. Se comprende, entonces, la no dualidad
entre el perceptor y lo percibido; ya sea lo
percibido quietud mental o movimiento mental, el
perceptor que percibe es inseparable de lo
percibido. Debido a esto, se comprende que no hace
falta ejercer ningún esfuerzo adicional para
deshacerse de los pensamientos, las emociones
conflictivas y el resto de experiencias que suceden
en la esfera de la conciencia, porque aparecen y
desaparecen simultáneamente como trazos en el agua.
d) Cuarto Yoga: Realización Espontánea
Este cuarto yoga implica la plena consolidación de
la contemplación no intencional, como una acción
impremeditada que no dirige la atención hacia algo
en especial, sino que permanece absolutamente
vigilante de todo lo que aparece y desaparece en la
esfera de la conciencia. Es por esto que a este
cuarto yoga se le conoce como “carente de meditación
y de distracción”. La correcta compresión de la
verdadera naturaleza de la mente implica que ya no
es necesario adoptar una actitud especial externa o
interna para la práctica, sino que absolutamente
todo lo que uno hace durante la vida cotidiana, ya
sea caminar, comer, hablar, sentir, pensar, etc., se
convierte en objeto de contemplación.
2. Serie de la Expansión del Espacio Primordial
El objetivo de la serie de la expansión del
“espacio primordial” o rigpa, es seguir adiestrando
a la conciencia para que sea capaz de reconocer y
preservar en toda circunstancia su estado natural,
que es el rigpa en sí.
Cuatro Indicadores
a) Primer Indicador: No Conceptualización
Para la práctica del primer indicador el cuerpo debe
permanecer inmóvil sentado en estado de meditación,
los párpados permanecen abiertos y los ojos hacia el
espacio abierto mientras permitimos que los
pensamientos, las emociones y sensaciones se
desenvuelvan libremente.
b) Segundo Indicador: Claridad
La práctica del segundo indicador implica que no hay
que bloquear los sentidos sino dejarlos relajados, y
que todo lo que aparece en la esfera de la
conciencia, tanto externo como interno, pasa a
formar parte de la contemplación.
c) Tercer Indicador: Gozo
Permaneciendo en estado de rigpa el meditante debe
ejercer una ligera retención de la respiración y en
ocasiones un suspiro profundo y lento, a fin de
suscitar diferentes sensaciones de gozo y dicha.
d) Cuarto Indicador: Unión
La práctica del cuarto indicador implica la
aplicación simultánea de los tres indicadores
previos.
3. Serie de la Instrucción Secreta
Consejos de Carácter Empírico Para Integrar más
Profundamente el Estado Contemplativo de Rigpa. El
objetivo de la serie de la instrucción secreta es
alcanzar la síntesis de las prácticas anteriores y
permanecer en dicho estado de rigpa. El maestro
Garab Dorje alcara esto al decir que uno debe
“continuar en el estado natural en todas las
circunstancias, con una confianza absoluta en la
liberación”. Para lograr que el discípulo permanezca
en el estado natural de la mente o rigpa, utiliza
consejos de carácter empírico para integrar más
profundamente el estado contemplativo.
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