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Hasan al-Basri: (649-728) Es el personaje más
importante del período intermedio en la historia del
sufismo. Nació en Medina y vivió en Basra (Bassorah).
Fundo la primera escuela <sufí> y preconizaba su
fidelidad a los profetas, de Moisés a Jesús y
Mahoma. Basri, reconocido por casi todas las
cofradías como su ancestro espiritual, introdujo el
principio sufí de pureza de corazón. Se le adeuda la
esencia del sufismo, que puede ser ilustrada con
esta famosa expresión: “Quien conoce a Dios Lo ama,
y quien conoce el mundo renuncia a él”.
* Junayd: La figura más ilustre de la escuela
de Bagdad y de todo el siglo IX fue,
indiscutiblemente, Junayd, considerado “el señor del
grupo”, el mayor sheik de los maestros sufíes. Se
puede decir que él es el verdadero padre de la
doctrina de la unidad y de la extinción en Dios o
fana. Decía a este respecto que “el sufismo consiste
en el hecho de que Dios hace morir al hombre en su
yo para que viva en Él”. Sus dos maestros, que
inspiraron en forma importante a Junayd, fueron
Saqati y al-Mushasibi.
* Abul Qasim al-Qushairi: (muerto en el año
1072) Su obra, la Risala, se considera la más
clásica formulación del pensamiento místico.
* al-Gazzali: Considerado el mayor teólogo
sufí de todos los tiempos y cuya obra cumbre es el
Ihyia ulum al-din. Es con estas, y algunas otras
obras, que el sufismo renacía como un modelo sobrio
y surgía como el corazón del Islam.
* Ibn Arabi: Considerado como el mayor genio
místico de la historia del Islam, nació en Murcia,
en el año 1165. Estudio en Sevilla jurisprudencia y
de allá se trasladó a Túnez, en 1194, en donde fue
iniciado en el sufismo. Ocho años más tarde,
emprende un viaje al Oriente. Luego de estancias de
variada duración en distintos lugares -La Meca, El
Cairo, Bagdad, Alep, Konya, todo Irak, Anatolia y
Asia Menor- se estableció en Damasco, en donde murió
en el año 1240. Las dos obras más importantes que
han llegado hasta nosotros son Revelaciones mecas,
así llamadas porque, encontrándose en La Meca, “el
ángel de la revelación” le ordenó comenzar su
redacción, y la Sabiduría de los profetas, que
comprende 27 capítulos, uno por cada profeta, y
expone su doctrina de la unidad del ser.