El Corán (lectura) es el libro sagrado del
mundo islámico. Según establece la tradición, fue
dictado por el propio Alá. Mahoma lo escribió en
prosa rimada y lo dividió en 114 capítulos o suras.
Está constituido por un conjunto de sentencias,
leyes y normas que proporcionan a los fieles una
visión del mundo y la vida, la divinidad, la
economía, la política, el cielo y el infierno, el
Juicio Final y la resurrección de la carne.
El Islam es una religión revelada. Hay un
momento crucial en la vida de Mahoma al que llegó
después de una larga evolución psiquicorreligiosa (Caetani),
bien repentina e inesperadamente (Buhl) (*44 2 ss. Y
*97 1), al presentársele por primera vez la
inspiración profética (*2 181), al serle revelada la
primera azora (96 o 74). Para Mahoma estas
revelaciones procedían de un libro divino, de un
arquetipo guardado en el cielo (madre del libro,
libro reluciente, etc.), al que sólo llegaban a
conocer los puros (*56 76, *85 21, *43 2 ss., *80
13). Él, personalmente, no llegó a leerlo, pero se
le recitaron, en cambio, distintos fragmentos
traducidos a la pura lengua árabe (*12 2, *13 37,
*20 112, *26 195, *41 2, *44 58, *41 44), que, en
conjunto, sólo representaban una fracción del
original (*40 78, *4 162). Dios se lo comunicaba a
trozos (*75 16) por medio del Espíritu (*26 193 ss.,
*16 104, *42 52) o de los ángeles (*16 2, *15 8, *53
5 ss., *81 19 ss.). Sólo en una aleya mediní se
especifica claramente que Gabriel es el encargado de
la transmisión (*2 91). Esta revelación casi nunca
va acompañada de visiones (*8 45, *48 27), pero
cuando así ocurre, como en el caso de la isra (*17
1), entonces lo sustantivo no es lo oído, sino lo
visto (*53 10-11, *81 19).