El complejo religioso del hinduismo se denomina el Sanatana-dharma, la <Religión eterna>, pues se
considera que en esta tradición se asumen todos los
aspectos de la Verdad transmitidos a través de los
siglos. Religión desarrollada sobre base mitológica,
no tiene ni fundador ni tampoco un canon uniforme.
En ella pueden distinguirse numerosas tradiciones
locales de culto y credo.
Desde la penetración en la India de pueblos
indoarios, con lo que comienza la época védica, hubo
videntes, santos y avateres cuyos descubrimientos
espirituales quedaron registrados en la sruti
(Revelación directa) y siguen hoy proporcionando la
base y el contenido para la vida de los hindúes.
A los Veda y las Upanisad, que forman el sruti
siguen, como textos también sagrados pero no ya
pertenecientes a la Revelación directa, la smirti o
tradición recordada. Entre ellos se encuentran los
dos más importantes poemas épicos: el Ramayana y el
Mahabharta. Este último contiene la Bhagavad-gita,
considerada uno de los textos más sagrados del
hinduismo.
Los Tantra vienen después como textos de gran
importancia para el desarrollo religioso y
espiritual de la India. Su tema central es la Sakti
o divina energía creadora, que corresponde a la
forma femenina o consorte del aspecto masculino de
la divinidad: Siva. Los textos tántricos tienen por
objeto elevar a divina perfección la totalidad del
ser humano enseñándole a despertar por medio de
determinados ritos y prácticas de meditación la
energía cósmica que lleva en sí (Kundalini-sakti).
Finalmente tenemos los darsana, los seis sistemas
filosóficos del hinduismo: el Nyaya, el Vaisesika,
el Samkhya, el Yoga, el Mimamsa y el Vedanta. Todos
estos sistemas tienen una misma meta: liberar el
alma del ciclo de renacimientos y reunirla con Dios
o el Absoluto.